Subsecretaría de Prevención del Delito


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enero 17, 2020

Jóvenes se gradúan en gastronomía gracias a proyecto que refuerza reinserción social

La ejecución la desarrolla la Fundación Paternitas a través del proyecto El + Social, intervención de reinserción social que ganó un Fondo Nacional de Seguridad Pública, concurso de la Subsecretaría de Prevención del Delito que entrega recursos y orientaciones técnicas.

El padre Nicolás Vial, presidente de la Fundación Paternitas, además de reconocer el aporte y apoyo de la Subsecretaría de Prevención del Delito a este proyecto de reinserción social y apoyo laboral mediante una capacitación en Gastronomía, destacó la motivación de las primeras egresadas,  la que fue fundamental dado que, dijo, “estamos viviendo una situación compleja en el país,  pero ellas pudieron  de todos modos avanzar en todo lo que podían, lo que demuestra la calidad de personas que son, por la fuerza y motivación en capacitarse”.

El Proyecto El + Social se desarrolla en la casa central de Fundación Paternitas, ubicada en Recoleta, y pertenece a la tipología de proyectos en prevención psicosocial  en reinserción social. Estos tienen como objetivo disminuir el riesgo de reincidencia delictual por medio de la integración social de personas que se encuentran en proceso de reinserción social post – penitenciaria. Cuenta con un aporte de $40 millones que entrega el Gobierno a través de la Subsecretaría de Prevención del Delito y su programa Fondo Nacional de Seguridad Pública.

En esta oportunidad se certificaron Danitza, Valentina, Sandra, Clifford, Valeria y Roxana, quienes durante 3 meses logaron adquirir técnicas en la gastronomía chilena. Así, aprendieron a preparar todo tipo de comida chilena, internacional y banquetería, que los habilita y certifica para trabajar en restaurantes, hoteles o de modo independiente.

Según Claudia Farías, exalumna del mismo programa de reinserción en gastronomía, que compartió su experiencia en la ceremonia de graduación, “me dieron las herramientas necesarias para hacer el cambio en mi vida, pensé que nunca podría hacer un cambio, que siempre tendría que estar en el mundo delictual. Ahora me siento con las competencias para sentirme más capaz, contenta y feliz de todos los cambios que me han ayudado a mí y a mi familia”.  Finalizó su  intervención enfatizando que sí se puede y que querer es poder, como mensaje a las y los nuevos graduados.

Danitza y Roxana, de 21 y 27 años respectivamente, son dos jóvenes beneficiaras de este proyecto. Para ellas, es importante haber sido parte de este proceso y saber que lograron adquirir nuevas capacidades. “Es emocionante, porque no sabía que podíamos tener estas capacidades de hacer algo; una se siente orgullosa y que si nos ponemos metas podemos lograr cosas. Si uno cometió errores, uno puede remediarlos”, según expresaron.

Ambas jóvenes esperan en adelante dedicar su vida laboral al desarrollo de la gastronomía, ya sea en emprendimientos o en restaurantes y ser un ejemplo y modelo para sus hijos y sus familias.

“Todos son personas con ganas de aprender, valoran el conocimiento y aprovechan la oportunidad”, señaló José Ignacio Farías, profesor a cargo del curso y quien confiesa recibir una enorme gratificación por transmitir este conocimiento y enseñanzas a quienes forman esta capacitación.

Alfonso Ríos, en representación de la Subsecretaria Katherine Martorell, enfatizó que es muy importante apoyar estas iniciativas, y junto con las felicitaciones, pidió a las y los egresados que recuerden todo lo que han recibido y aprendido en esta capacitación como aporte en sus vidas. “Se puede salir adelante a pesar de las adversidades, siempre es importante el levantarse y vale la pena seguir adelante, sobre todo en los cambios que estamos viviendo como país”, señaló tras hacer la entrega de los diplomas y certificados a quienes emprenden nuevas oportunidades.